lunes, 16 de julio de 2018

Salidas de campo julio



Las tormentas no están ayudando mucho este verano a que podamos disfrutar del período de vuelo de las mariposas. A pesar de ellas, son muchas especies las que se están viendo beneficiadas con tanta lluvia, y es que sus plantas nutricias seguirán creciendo hasta la llegada de la esperada sequía de nuestro clima mediterráneo.

Algunas especies, como estas parejas de Colias croceus y Lasiommata megera, aprovechan el efímero buen tiempo para aparearse. En este momento pueden estar más tranquilas, por estar "ocupadas", y por tanto ser relativamente fácil acercarnos a ellas. Por el contrario, es un período en el que son vulnerables, y la hembra (la que se encarga de volar durante la cópula) puede estar muy atenta a nuestra presencia. En el caso de las Lasiommata megera, pude poner el dedo a la hembra para que se subiesen, pero no me dio tiempo a sacar una foto. Sin embargo, las Colias croceus no me dejaron acercarme a menos de varios metros.

Apareamiento de Lasiommata megera

Apareamiento de Lasiommata megera

Apareamiento de Colias croceus

Los ninfálidos han sido especialmente abundantes este finde, y es que ya se pueden ver numerosos satíridos monovoltinos, como esta Pyronia bathseba:

Pyronia bathseba

Siguiendo con esta subfamilia, se pueden observar muchos ejemplares de Pararge aegeria, sobre todo en claros de bosque, pues a esta especie no le gusta volar en zonas abiertas. Suelen ser territoriales y aprovechan los pequeños espacios de la bóveda arbórea que dejan pasar los rayos de sol para calentarse:

Pararge aegeria

Otros miembros de la familia que disfrutaban de los claros de bosque fueron estas dos especies. Las Inachis io acuden con frecuencia a las flores de las zarzamoras (Rubus ulmifolius), pudiendo permanecer todo el día en ellas si no se las molesta. La otra especie, fue este ejemplar de Polygonia c-album. De alas con recortes más exagerados que sus parientes, esta mariposa también se alimenta de ortigas en su etapa larvaria.

El ejemplar de la foto se posaba continuamente en hojas de árboles frutales, hasta que aterrizó en mi mano. En el momento en el que desenrolló la espiritrompa me di cuenta de que estaba siendo atraída por el sudor, y es que muchas mariposas liban este fluido para paliar sus carencias de sales minerales. Una pena que en cuanto me movía un poco se escapaba, y no pude fotografiar el momento.

Inachis io anverso

Inachis io reverso

Polygonia c-album

Polygonia c-album

La otra familia que no podía faltar eran los piéridos, y es que Pieris rapae es una de las especies más común que podemos encontrarnos. Además, durante estos días podemos ver también ejemplares de la pequeña Leptidea sinapis.

Pieris rapae

Pieris rapae

Leptidea sinapis

Colias croceus

Los hespéridos no tienen muchos representantes en mi zona, pero aún así se les puede ver frecuentemente sobre las flores de las alfalfas (Medicago sativa):

Thymelicus sylvestris

En cuanto a polillas, únicamente he podido ver esta Autographa gamma:

Autographa gamma

Autographa gamma

Este año, por algún factor que desconozco, la migración de Vanessa cardui está siendo muy exitosa, y es que es difícil encontrar un "cardo" que no tenga ningún característico nido de sus orugas. En la imagen se pueden intuir los pinchos amarillos de la oruga debajo de la capa de seda que la protege.

Vanessa cardui sobre Onopordum acanthium

También he visto esta llamativa oruga sobre una lechetrezna (Euphorbia serrata), pero no he logrado identificarla:

Sin identificar





miércoles, 4 de julio de 2018

Minador del castaño


A estas alturas del año ya son apreciables las innumerables manchas de las hojas de los castaños de indias (Aesculus hippocastanum) de mi localidad. Los árboles acaban el verano con todas las hojas marrones, pero en primavera brotan de nuevo como si nada. Se produce una caída prematura de las hojas, como si el otoño se hubiera adelantado un par de meses.

Aspecto del castaño durante el mes de junio

La causante de esto es una pequeña polilla de la familia Gracillariidae, Cameraria ohridella. Más conocida como el minador del castaño de indias, la larva de esta polilla es capaz de excavar galerías entre las epidermis de las hojas. Las galerías salpican las hojas de manchas marrones, encontrándose una oruga en cada una de ellas.

Oruga minadora

Crisálida en la galería abierta

Crisálida

La polilla, de vistoso color dorado y una envergadura de apenas 8 mm de envergadura, se reproduce durante varias generaciones anuales. Las orugas, que alcanzan poco más de medio centímetro, viven toda su vida encerradas en las galerías de las hojas, produciéndose también en éstas la pupación. Y es esta etapa la que sobrevive al invierno en las galerías de las hojas caídas. Con la llegada del calor primaveral, los adultos nacen y comienzan el ciclo de nuevo. 

Adulto
Adulto





miércoles, 6 de junio de 2018

Emergiendo de la crisálida (Pieris brassicae)



Las crisálidas de Pieris brassicae han empezado a nacer esta semana, después de haber pasado todo el invierno en el frigorífico. Han tardado unas dos semanas en salir desde que las saqué. Son las que se muestran en esta entrada.

Las crisálidas de los ropalóceros tienen la ventaja de ser comúnmente más transparentes que las de heteróceros, permitiendo conocer el momento en el que el adulto va a emerger. Es difícil presenciar el momento exacto, pero prestando atención a la crisálida podemos conocer cuándo va a ocurrir. Es quizás uno de los momentos más extraordinarios de observar para un criador de mariposas.

Crisálidas de Pieris brassicae

Las crisálidas que se muestran arriba tienen diferentes grados de madurez, aumentando de izquierda a derecha. La primera de ellas, aún inmadura, no da pistas de cuándo se producirá el nacimiento. Sin embargo, a partir de la segunda ya es posible adivinar los dibujos de las alas de la mariposa. Los ropalóceros suelen tener un metabolismo algo más rápido, por lo que el tiempo desde que se notan las alas hasta que el adulto emerge es más breve.

La de la derecha, más translúcida, está a punto de nacer
Lo primero que se suele transparentar son los ojos, antenas, etc, pero las alas son la pista más clara. Las crisálidas 2 y 3 empezando por la izquierda nacerán en torno a los próximos dos días. En la siguiente (4), el color negro del cuerpo ya se transparenta, lo cual indica que la mariposa nacerá al día siguiente. Sin embargo, la característica más clara que indica la inminente salida del adulto se ve en la penúltima crisálida (la última está vacía). Pocas horas antes de la emergencia, el cuerpo se alarga (en la imagen se ven los segmentos abdominales separados), y el aire entra en el interior de la crisálida, haciéndola más translúcida. Esto se ve mejor en la foto de la derecha.

Cuando esto ocurre, podemos estar atentos para ver como el adulto rompe la crisálida por el tórax.

Todo esto es más o menos aplicable a mariposas diurnas, siempre dependiendo de la temperatura. Cuanto menor, más se ralentiza el proceso. Las nocturnas suelen ser más lentas y las alas se pueden ver una semana antes de la eclosión. La separación de los segmentos abdominales puede ser incluso uno o dos días anterior, por lo que preveer el nacimiento es más complicado. Obviamente, cuantos más ejemplares poseamos, más probabilidades tenemos de verlo.

Ruptura de la crisálida empujando con las patas
Estirando las alas

En esta especie el dimorfismo sexual es evidente, pues los machos no poseen manchas negras en el anverso. Y precisamente el anverso es lo que queda expuesto a la cutícula de la crisálida cuando la mariposa está en su interior. Esto nos permite diferenciar ambos sexos antes del nacimiento (a parte de por los órganos genitales, más complicados de observar en mariposas que en polillas por los relieves de la pupa).

Macho a la izquierda, hembra a la derecha

El reverso, sin embargo, es prácticamente igual, pues en los machos también aparecen las manchas negras:

Hembra a la izquierda, macho a la derecha

Hembra a la izquierda, macho a la derecha

El momento en el que secan las alas es perfecto para fotografiarlas porque no se asustan y además permanecen inmóviles. Si tenemos suerte de ver el nacimiento también podemos grabarlas mientras estiran sus alas.

Recién nacidas secando las alas

Algunas de las crisálidas, como mostré en la otra entrada, estaban deformadas por haberse formado en días muy fríos. La mayoría murieron en el frigorífico, pero una de ellas, mostrada en esa entrada, ha nacido hoy. Se trata de un macho, que tenía las antenas "enroscadas" alrededor de la cabeza y no encajadas en la sutura ventral entre las alas, como es habitual. Ha conseguido salir con una antena y la trompa deformadas. La maza final de la otra antena ha quedado enganchada en un trozo de cutícula de la crisálida, pero volaba perfectamente para ser liberada:

Crisálida con antenas deformadas
Macho

Por último, os dejo dos vídeos de un par mariposas que pude ver nacer. Están a cámara rápida, unas 10 veces más rápido que a tiempo real:


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viernes, 25 de mayo de 2018

Nuevos ejemplares


Aprovecho los días de calor para salir al campo y fotografiar nuevas mariposas a identificar. Hay que saber qué lugares prefieren, y a que plantas acudirán para alimentarse. Es muy difícil acercarse a ellas mientras no están ocupadas libando néctar, por lo que las flores pueden ser un buen aliado a la hora de aproximarnos a estos insectos.

Los campos de colza (Brassica napus) son un gran atractivo durante estas fechas para muchas mariposas, ya que, además de ser una de las plantas nutricias de orugas del género Pieris, sus flores también atraen a otras especies. El nombre científico de la colza, da el nombre específico de estas mariposas:

Pareja de Pieris napi

P. napi

A pesar del parecido que tienen con Pieris rapae en tamaño y coloración, se distinguen fácilmente de éstas en que las venas del reverso están claramente marcadas por escamas más oscuras.

También pude ver estos dos ninfálidos:

Euphydryas aurinia

Llama la atención de este ejemplar la deformidad de su ala anterior izquierda. Por selección, las mariposas con incapacidad de vuelo suelen ser, por lo general, eliminadas. Es una desventaja que las impide alimentarse, y en ciertos casos, aparearse. 

Sin embargo, no es el caso de la de la imagen. Esta mariposa era capaz de volar perfectamente, e incluso planear como es típico de su especie. Los daños en las alas traseras no impiden el vuelo en absoluto, pero las delanteras son las que cortan el aire, complicando mucho más las maniobras. 

Issoria lathonia

Issoria lathonia

El otro ninfálido, de vuelo similar al anterior, es esta Issoria lathonia. Las diferencias en el patrón de las alas (sobre todo las manchas plateadas del reverso) la hacen, en reposo, inconfundible con la anterior. Aun así, en vuelo se pueden confundir, sobre todo cuando pasan a nuestro lado a mucha velocidad. 

Siguiendo con el color naranja, pero cambiando de familia, también pude captar este pequeño licénido:

Lycaena phlaeas

Lycaena phlaeas

Como he dicho antes, las mejores fotos son tomadas cuando están ocupadas alimentándose. Ambas imágenes son el mismo ejemplar, sin embargo, en la segunda me pude poner más cerca de ella probablemente por estar tomando néctar.

En cuanto a polillas, hacía mucho tiempo que no tenía el gusto de ver una esfinge del tilo (Mimas tiliae), a pesar de que abundan en mi zona por la existencia de tilos en calles y parques. De hecho, ésta se encontraba descansando sobre la pared de un edificio, en medio de la calle. Por el tamaño y forma del cuerpo, supongo que se trata de un macho:

Mimas tiliae

Este geométrido no he conseguido identificarlo:

Fam. Geometridae

Durante la primavera y parte del verano, podemos ver en prados y pastos enormes orugas de Lasiocampa trifolii. Son bastante abundantes, y muy visibles por su color y tamaño. La de la foto no era muy grande, pero bastaba para llamar la atención entre las gramíneas:

Lasiocampa trifolii

Otras orugas que encontré caminando por el suelo fueron estas dos; la segunda no sé a que especie puede pertenecer, mientras que la primera imagino que, por su parecido, será algún miembro de la familia Arctiidae. Quizás Diacrisia sannio:

Diacrisia sannio

Diacrisia sannio

Sin identificar





sábado, 12 de mayo de 2018

Salidas de campo 2018


Gonepteryx rhamni (limonera)

La llegada del buen tiempo se ha demorado bastante este año. Una de las mariposas que no he tenido la ocasión de fotografiar hasta ahora es la limonera, una de las primeras especies que aparecen en primavera. De hecho, la foto fue tomada hace un mes, a principios de abril. En cuanto el calor se establece, entran en una especie de letargo durante todo el verano, hasta que las temperaturas comienzan a bajar.

El resto de fotos que os muestro son de esta semana, algunas de ellas de especies aún no mostradas en el blog. Las dos siguientes son ejemplares aparecidos en el jardín, el resto son del monte. Los lilos (Syringa vulgaris) son arbustos de flores tubulares y perfumadas, perfectas para estos insectos. Es una planta que atrae lepidópteros de tamaño considerable.

Inachis io

Este ejemplar de Inachis io es claramente hibernante. Habrá pasado el invierno resguardada en cualquier lugar protegido de las heladas. Sus desgastadas alas son una evidencia de los meses de vida que tiene esta mariposa, probablemente desde el verano u otoño pasados. 

Papilio machaon

El macaón, sin embargo, hiberna en estado pupal, siendo común verlas sobre todo en las cimas de pequeños montes. De hecho, han sido numerosos ejemplares de esta especie, junto a Iphiclides feisthamelii, los que he podido observar durante la tarde de ayer en lo alto de una cima. Nunca había visto tal concentración de estas mariposas. Los machos se perseguían intentando eliminar a los competidores con los que se disputan a las hembras (hill-topping). De vez en cuando hacían alguna parada para resposar y libar el néctar de romeros (Rosmarinus officinalis) o jaras (Cistus albidus):

Iphiclides feisthamelii

Iphiclides feisthamelii

Otra de las especies no mostradas hasta ahora, es uno de los pocos representantes de la familia Saturniidae que tenemos en nuestro país. Aglia tau es una polilla bastante fácil de encontrar en hayedos (Fagus sylvatica, planta nutricia de las orugas) durante los meses de abril y mayo, cuando los machos vuelan a plena luz del día en busca de las hembras. Su coloración, tamaño y vuelo zigzagueante los hacen inconfundibles. Las hembras son más difíciles de localizar, pues esperan inmóviles durante el día a que un macho llegue atraído por sus feromonas.

Aglia tau

No es la primera vez que las encuentro, pero es muy complicado poder fotografiarlas por mostrar actividad durante el día, siendo raro que se posen. Este macho estaba en el borde de la carretera, vibrando las alas, preparado para alzar el vuelo en cualquier momento. Por esta razón, las imágenes están poco nítidas.

Manchas con forma de T en los ocelos
Aglia tau

Se puede reconocer que se trata de un macho por el color naranja vivo, el estrecho abdomen y principalmente, por las enormes antenas.

Iridiscencia de los ocelos

Los cuatro ocelos de las alas, característicos de esta familia de polillas, tienen cierta iridiscencia. Están coloreados de negro, pero depende de la incidencia de la luz se tornarán azules, como en la última foto.

El nombre que recibe proviene de la marca blanca del interior del ocelo. Ésta se asemeja a la letra Tau del alfabeto griego, la cual le da el nombre específico.

Hayedo. Hábitat propio de esta mariposa

Otra especie bastante curiosa de observar, es esta minúscula polilla, creo que del género Adela. Lo que llama la atención de ella son sus enormes antenas, que fácilmente sobrepasan el triple del largo de su cuerpo. Vuelan con las antenas extendidas (como en la imagen), por molestas que parezcan.

Adela sp.

Por último, un par de orugas no incluidas hasta ahora, por lo que las añadiré a la guía de identificación. La primera, un geométrido con un excelente camuflaje. Es común en las orugas de esta familia hacerse pasar por tallos, sujetas únicamente con las pseudopatas y con las patas plegadas hacia la cabeza:

Pseudoterpna pruinata ?
Camuflada sobre genista, su planta nutricia

La otra, es un ninfálido, como bien indican sus pinchos y su similitud con otras especies como la anteriormente citada Inachis io. Muchos miembros de esta familia, en la península, se alimentan sobre violetas (Viola sp). 

Argynnis aglaja