miércoles, 20 de septiembre de 2017

Dittrichia viscosa 3



Cortejo de Polyommatus icarus (macho azul, hembra marrón)

Un año más no he podido faltar al espectáculo que ofrece esta asterácea cuando deja ver sus inflorescencias a finales de verano. Me ha costado decidir las fotos que subir aquí (y aún así son unas cuantas las que os muestro) debido a que he estado dos fines de semana acumulándolas. 

Estos días ha habido bastantes nubes, pero es increíble ver como aparecen cientos de lepidópteros a alimentarse unos minutos después de que éstas dejen que el sol los despierte. En cuanto a especies, son similares a las de otros años, salvo por algunos ninfálidos migradores que estos días no he podido observar. Especialmente abundantes eran este año los ejemplares de Pontia daplidice, además de los siempre presentes licénidos (en especial Polyommatus icarus y Lysandra bellargus).

Como en otras entradas, he ordenado las imágenes por familias, y empiezo con una de las más vistosas:

De la familia Papilionidae, apareció un único ejemplar de Papilio machaon, creo que hembra:

Papilio machaon

Papilio machaon

Papilio machaon


Ninfálidos apenas dos especies, nada abundantes, a diferencia del año anterior. Solo un ejemplar de Issoria lathonia, bastante deteriorada quizás por el ataque de un pájaro:

Issoria lathonia

Issoria lathonia

Lasiommata megera


Una de las familias de mariposas diurnas más presentes en cuanto a número (no en especies, únicamente 3) fueron los piéridos. Además, era frecuente observar huevos depositados por hembras de Colias crocea en diferentes especies de leguminosas:

Colias crocea hembra

Colias crocea

Huevo de Colias crocea

Pieris rapae macho

Pieris rapae macho (solo un punto en el ala anterior)

Por último, los miembros más numerosos de la familia Pieridae. Curiosamente la mayoría eran hembras (con marcas negras en las alas traseras), y eso que había decenas y decenas de individuos de esta especie. De hecho solo vi un macho, el de la última foto:

Pontia daplidice


Pontia daplidice

Pontia daplidice hembra
Pontia daplidice macho


La siguiente familia de mariposas fue la más diversa y numerosa con diferencia. Las pequeñas mariposas de la familia Lycaenidae mostraban frecuentemente sus punteados reversos, aunque también aprovechaban los rayos del sol para abrir sus alas y aumentar su temperatura corporal.

Polyommatus icarus hembra

Polyommatus icarus hembra. Observad el reflejo verde y azul de las alas

Polyommatus icarus macho (abajo) y Cacyreus marshalli

Como se ve en la primera foto de esta entrada, pude ver algunas machos de Polyommatus icarus intentando cortejar a hembras para aparearse con ellas:

Cortejo de Polyommatus icarus. El macho revolotea alrededor de la hembra.

El siguiente licénido más abundante fue Lysandra bellargus, que, a diferencia de la especie anterior, presenta fimbrias ajedrezadas (con tramos negros). Además, el azul del anverso de los machos es generalmente más celeste.
El último ejemplar es una variante en hembras de esta especie, las cuales son comúnmente casi marrones homogéneas. Lysandra bellargus f.ceronus presenta la tonalidad azul propia de los machos, pero en hembras, que puede extenderse también a las alas anteriores:

Lysandra bellargus

Lysandra bellargus macho. Comparad el azul con las fotos anteriores

Lysandra bellargus f.ceronus hembra

Lysandra bellargus f.ceronus hembra

Menos abundantes eran las siguientes especies de licénidos:

Cacyreus marshalli

Lysandra albicans macho (izq) Lysandra bellargus macho (dcha)

Lysandra albicans macho (izq) Lysandra bellargus macho (dcha)

Lycaena phlaeas

Lycaena phlaeas

Lampides boeticus

Leptotes pirithous


Para acabar con los ropalóceros, la última familia presente fue Hesperiidae, de la cual solo apareció un representante, bastante común:

Muschampia proto

Muschampia proto


En cuanto a los heteróceros, es poco común verlos sobre las flores durante el día, por lo que la mayoría estaban descansando en paredes o entre la vegetación, a excepción de algunas Zygaenas:

Zygaena fausta

Zygaena fausta


El resto de polillas descansaban a la luz del día. Era el caso de esta Lasiocampa trifolii, cuyas alas ya estaban bastante deterioradas:

Lasiocampa trifolii
L.trifolii
L.trifolii















Por último, algunas nocturnas más:

Camptogramma bilineata (Geometridae)

Eilema caniola (Arctiidae)

Sin identificar


Además me encontré algunas orugas del género Pieris en esta brasicácea:

Pieris rapae arriba y Pieris brassicae debajo




domingo, 3 de septiembre de 2017

Parnassius apollo


Os muestro uno de mis dibujos a lápiz de esta mariposa que vuela en nuestras tierras, con la cual, por desgracia, no me he topado todavía.

Parnassius apollo macho

martes, 29 de agosto de 2017

Últimos ejemplares de Agosto



Las imágenes de esta entrada han sido tomadas estas dos últimas semanas, y son una mezcla de ejemplares, tanto de mi jardín como del campo, además de una pareja de mariposas que entraron a casa algo despistadas.

A medida que avanza el verano podemos ir observando diferentes especies. De hecho la mayoría de las que os muestro hoy no lo había hecho hasta ahora (por no habérmelas encontrado, o por no poder fotografiarlas). 

Las flores del jardín siguen atrayendo innumerables insectos. Esta Maniola jurtina fue uno de ellos. Se trata de un miembro de la subfamilia Satyrinae (Familia Nymphalidae). Al igual que algunos parientes cercanos, las orugas de este satírido se alimentan de diversos géneros de gramíneas, entre las que se camuflan gracias a su diseño y coloración.

El adulto también hace uso de una coloración críptica, por lo que su aspecto en reposo se asemeja a una hoja seca, corteza o incluso una piedra, como se puede ver en la cuarta foto:

Maniola jurtina

Maniola jurtina sobre cosmos

Maniola jurtina

Camuflada entre las piedras, escondiendo el naranja de sus alas anteriores

Estuvo mucho tiempo revoloteando entre las plantas, posándose muy pocas veces con las alas abiertas. Las fotos que le hice de esta manera son bastante malas, pero para que veáis el anverso, ésta es una de ellas:

Diseño del anverso


Siguiendo con las mariposas que acuden a mis plantas, os muestro esta hembra de Pieris brassicae sobre la buddleia. No tengo una imagen mejor, pues no había forma de que bajase a las espigas de las ramas más pequeñas. Sin embargo, se puede apreciar que el pico negro de las alas anteriores se prolonga por el borde hacia los lados, característica que la diferencia de P. rapae, además de su tamaño.

Pieris brassicae


Revoloteando por el seto se encontraba este licénido relativamente grande (para lo que son estas mariposas en la península). Del género Celastrina, estas mariposas lucen anversos azules y reversos grises azulados con minuciosos moteados negros. 

Quizás el ejemplar pertenezca a la especie Celastrina argiolus, conocida comúnmente como náyade:

Celastrina argiolus ?

Celastrina argiolus ?


Otro miembro de la familia Lycaenidae, pero de menor tamaño, es esta mariposa del geranio (Cacyreus marshalli). Difícil de ver en el campo, prefiere permanecer en zonas urbanas, de terraza en terraza visitando los geranios para depositar sus huevos. Además, en los jardines encuentra el néctar para alimentarse. En este caso la vemos descansando sobre une gerbera:

Cacyreus marshalli

Cacyreus marshalli


En cuanto a mariposas nocturnas, estas pequeñas polillas de la familia Tortricidae sobrevuelan incluso de día esta planta de jazmín. Las orugas viven envueltas en sus hojas (aunque se alimentan de una gran variedad de plantas) que ellas mismas enroscan para su protección. Desconozco la especie a la que pertenece la polilla de esta imagen, pero podría ser Cacoecimorpha pronubana:

Cacoecimorpha pronubana ?


Y para acabar con las polillas del jardín, os muestro estas dos; un geométrido y un noctúido. Este último con un diseño bastante llamativo, aunque de pequeño tamaño:

Idaea degeneraria

Bryophila domestica ?


Y por último, los dos ejemplares que entraron a casa y no encontraban la salida. Antes de liberarlas de nuevo, las saqué estas fotos para subirlas al blog.

La primera, Brintesia circe, es un satírido igual que la primera de la entrada, pero de mayor tamaño. De hecho algunos ejemplares de esta especie alcanzan tamaños considerables, con una envergadura de alrededor de 7 centímetros. Como el ejemplar de Maniola jurtina anteriormente mostrado, esta especie tampoco gusta de posarse con las alas abiertas, pero aprovechando que estaba encerrada en la terraza acristalada, la pude fotografiar su anverso.

No sé cuanto tiempo llevaría ahí metida, pero en cuanto la hice un par de fotos la facilité la salida. No creo que llevase mucho encerrada, porque algunas ventanas permanecían abiertas y volaba sin parar de un lado a otro:

Brintesia circe sobre una de las ventanas

Lista para volar libre de nuevo

Anverso de Brintesia circe


El otro lepidóptero que entró a casa fue esta Lasiocampa quercus, que revoloteaba sin parar entre las cortinas. Se trata de un macho que buscaba activamente hembras con las que aparearse. Los machos de esta especie suelen buscar a las hembras a plena luz del día, destacando entre las mariposas diurnas por su vuelo aleatorio y zigzagueante. Éstos son de menor tamaño que las hembras, además de poseer una coloración mucho más oscura. Se diferencian también en las antenas, que en el caso de ellos son mucho más gruesas.

Las orugas son abundantes en el campo, pero menos que su pariente L. trifolii. Sin embargo, los adultos no me resultan fáciles de encontrar.

Macho de Lasiocampa quercus

Con las alas abiertas sobre la cortina