sábado, 13 de febrero de 2016

Taladro del geranio (Cacyreus marshalli)

La mayoría de páginas que informan acerca de esta especie, tristemente lo hacen para dar información de como exterminarla. El taladro del geranio es muy conocido por atacar los tallos de estas plantas desde dentro, haciendo que las ramas se sequen por el incorrecto flujo de savia. 

Oruga de un color rosa vivo
Se trata de una pequeña mariposa de la familia Lycaenidae, a la cual pertenecen miembros de pequeño tamaño y comúnmente colores vivos como azules y naranjas, además de rechonchas larvas de tonos verdes y marrones.

En este caso, el adulto es de tonos oscuros, casi uniforme en el anverso, de color negro o marrón oscuro con el reborde blanco, mientras que el reverso muestra estampados blancos y grises.

La larva es rechoncha, peluda y de diversos colores, del verde al marrón pasando por el rosa. Alcanzará poco más de un centímetro antes de transformarse en crisálida, agarrándose a los tallos de la planta.

La oruga puede alimentarse tanto de las hojas (como lo hacen la mayoría de larvas de lepidóptero), como de los tejidos del interior del tallo. De esta forma crea las conocidas galerías que dejan las ramas del geranio secas por impedir que la savia nutra más allá de ellas.

Minas del taladro del geranio
Agujeros hechos por las orugas

Las orugas realizarán agujeros cada vez que entren y salgan del interior de la planta, lo cual será el síntoma más evidente de que el geranio está infectado. La mariposa depositará los huevos de color blanco en los capullos o brotes más tiernos. La oruga comenzará a alimentarse de éstos antes de introducirse en los tejidos más internos.

Orugas que han alcanzado su tamaño máximo
Cuando la oruga ha alcanzado su máximo tamaño, realizará su crisálida, de aspecto similar a la larva, rosácea y peluda. Se elaborará con tres anclajes, similar a las de la familia Papilionidae (con cinturón de seda). De ella emergerá la mariposa, dispuesta a comenzar una nueva generación.

El número de generaciones varía enormemente en función de la región en la que se produzca el ciclo y por tanto del clima y la temperatura.
Escribo esta entrada en pleno febrero porque he encontrado todas estas orugas a principios de este mes, al recoger unos esquejes de geranio para cultivar.

Orugas alimentándose de las hojas
Esto se debe a que al no tratarse de una especie autóctona, el número de generaciones no está determinado como lo está en otras especies. Por ello, en invierno podemos encontrarla en casi cualquier estadio.

Esta especie fue introducida hace relativamente pocos años en nuestro país. Es originaria de África, al igual que el geranio ornamental que encontramos en todas las floristerías y muchos balcones.

En poco tiempo se ha extendido, llegando hasta las costas cantábricas y dando problemas a más de uno, cansado de ver como se pierden sus geranios mientras ve a las mariposas revoloteando por su balcón.

Si no queréis estos visitantes en vuestro jardín, es mejor prevenir que no tener que usar insecticidas tóxicos para cualquier otro insecto. Podremos poner dientes de ajo en las macetas, para ahuyentar las mariposas con el olor. Habrá que eliminar las partes infectadas de la planta, o hacer esquejes con aquellas que estén sanas. En invierno, dejar las plantas al exterior si no hiela (los geranios pueden aguantar heladas esporádicas), pues las orugas, al igual que las plantas, no aguantan el frío.

Para aquellos que os gusten estos pequeños animalitos, os animo a los que os las encontréis en vuestras plantas a criarlas con hojas de geranio en un recipiente con agua (sin que puedan ahogarse, ayudados de papel film de cocina). Las orugas no necesitan los tallos de la planta para crecer, pueden alimentarse igualmente de las hojas, consumiendo muy pocas debido a su pequeño tamaño.

Pupa (arriba) y oruga en prepupa (abajo)
Adulto

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