sábado, 26 de marzo de 2016

Procesionaria del pino

Hilera de procesionarias
Hembra adulta (se ven las escamas al final del abdomen)

La procesionaria del pino (Thaumetopoea pityocampa) es una de las mariposas más conocidas por su capacidad de destrucción y proliferación en los bosques de coníferas. Su ciclo comienza en verano, generalmente en agosto o septiembre, con el nacimiento de los huevos. La hembra los deposita en grupos de hasta cientos de individuos junto con unas escamas que recubren el extremo final de su abdomen. 

Desde que nacen, comienzan a confeccionar el capullo o bolsón en el que permanecerán durante todo el invierno. A partir de este momento, las orugas solo saldrán del capullo de seda para alimentarse de las acículas del pino, dejando las ramas de éste con un aspecto seco o quemado.

Bolsones con las ramas secas
Si todo va bien, sobrevivirán al invierno resguardadas en el interior de su envuelta de seda. La llegada del buen tiempo hace que abandonen sus capullos y terminen su etapa larvaria. 

El próximo estadio, la crisálida, se desarrolla bajo tierra, por lo que las orugas deben descender del árbol del que se alimentaron casi desde el verano anterior para enterrarse.

Las orugas generalmente solo se observan en esta época, pues buscan en fila india un lugar donde esconderse bajo tierra. Este comportamiento puede haber sido desarrollado para protegerse de sus depredadores. Pocos animales pueden atacarlas sin resultar heridos por los pelos urticantes de su cuerpo. Si además de ésto, las orugas andan una detrás de otra sin separación visible, el depredador lo tendrá difícil para localizar la cabeza de una de sus presas, sin saber donde acaba una oruga y donde comienza la siguiente.

Tras la procesión, las orugas tienden a enroscarse en una especie de círculo, de tal manera que ninguna quede con la cabeza al descubierto. Siempre he oído que la primera de ellas es una hembra, aunque no se si será verdad, pues no suele ser lo normal que en las larvas de las mariposas ya se conozca el sexo del adulto.

Orugas en hilera
Círculo formado tras la procesión

Orugas recubiertas de gotas de agua
Permanecerán alrededor de un mes en el estadio de crisálida hasta que emerjan los adultos. La época de vuelo de las polillas transcurre entre los meses de mayo y junio, pudiendo prolongarse todo el verano.

Las fotos fueron tomadas ayer en el monte del Toloño en Álava. Las pocas precipitaciones que hubo hicieron que alguna oruga se ahogara en los tramos de la hilera en los que aparecieron pequeños charcos. El resto quedaron cubiertas por pequeñas gotitas de agua atrapadas entre sus pelos.

Las poblaciones de este insecto se han acrecentado de tal forma que muchos bosques de pinos se están viendo en serio peligro. Se han inventado varios métodos para acabar con ellas, desde feromonas para atraer a los machos hasta insecticidas pulverizados con avionetas.

Actualmente se tienen en cuenta métodos más naturales como la protección de los depredadores de la procesionaria, como ciertas especies de pájaros, a los que se ayuda con cajas-nido.

En caso de árboles aislados de parques o jardines infectados se puede acabar con ellas de una forma muy sencilla. Durante el invierno se puede poner una especie de cono de plástico mirando hacia arriba alrededor del tronco del pino. Ésto deja un espacio entre el plástico y el tronco en el que se mete tierra. De esta manera las orugas no tendrán otra opción que enterrarse en la tierra del cono cuando bajen por el tronco. Se transformarán en crisálida y en este estadio se pueden recoger y matar. Como no estoy muy a favor de matar nada, ya que se va a hacer, por lo menos se pueden dejar en cualquier sitio al descubierto y que sirvan de alimento a pájaros y reptiles (la crisálida ya no tiene pelos urticantes, por lo que no les hará daño).





jueves, 24 de marzo de 2016

Plagas de orugas

Muchos lepidóperos constituyen plagas importantes en su etapa larvaria, tanto en plantas hortícolas como en ornamentales. Además, muchas especies tienen la habilidad de poderse alimentar sobre diferentes especies de plantas, infectando a muchas de éstas. 
Esta época es quizás las que menos caracteriza los ataques de orugas debido a las bajas temperaturas. Sin embargo hay muchas que permanecen activas incluso durante todo el invierno, por lo que pondré algunos ejemplos fotografiados durante este mes. 

Cacoecimorpha pronubana
Cacoecimorpha pronubana

Esta oruga se identifica fácilmente porque las hojas de la planta en la que se encuentra están arrugadas y pegadas unas a otras. El insecto se esconde en una especie de refugio formado por una o varias hojas enroscadas y cosidas. Ésto estropea la planta, pues la oruga se alimenta de ella mientras permanece en su escondite. 

Noctua comes sobre ortiga
Noctua comes sobre malva

Esta oruga puede alimentarse sobre varias especies vegetales, incluyendo plantas que se cultivan en las huertas. En vez de matarla si la encontramos sobre nuestras plantas, se puede soltar en otro lugar, o criarla hasta observar el adulto. La polilla es bastante llamativa para pertenecer a la familia Noctuidae. Es de gran tamaño y coloración oscura. Las alas anteriores son marrones, mientras que posteriores son de un amarillo vivo con una franja negra.

Phlogophora meticulosa en distintos estadios
Phlogophora meticulosa ocre

Esta especie presenta orugas de diferentes tonalidades que sobreviven todo el invierno para convertirse en crisálida con la llegada del buen tiempo. Es una plaga bien conocida en las huertas, en las cuales aparece por la noche para comerse las hortalizas, mientras que por el día se esconde bajo las hojas o en la tierra. La mariposa presenta colores miméticos, con una coloración y forma de alas que la asemejan a una hoja seca.

Pieris napi sobre clavel
Oruga de Pieris preparada para pupar

Las pequeñas mariposas del género Pieris se alimentan sobre brasicáceas. No presentan un número de generaciones determinado a lo largo del año, pues por estas fechas podemos encontrarnos adultos, crisálidas e incluso orugas. La oruga de la derecha está a punto de realizar la crisálida, pues ya se puede ver bien el cinturón de seda que la sujeta.

Crisálida de noctúido
La mayoría de las especies que constituyen plagas son polillas de la familia Noctuidae, caracterizadas por enterrarse para pupar o por tejer capullos de seda. Las crisálidas son de un marrón brillante o rojizo y normalmente presentan una pequeña espina en la punta final del abdomen.

Con frecuencia son parasitadas por himenópteros y comidas por pequeños pájaros que acuden a las zonas de cultivo. Quizás se deberían buscar soluciones más naturales contra estas plagas, evitando el uso de insecticidas y venenos que además de acabar con ellas, contaminan aquellas zonas donde se emplean.