lunes, 23 de mayo de 2016

De paseo por el campo


Por fin ha llegado la temporada en la que todas las mariposas abandonan sus crisálidas y se muestran volando por el campo. Este fin de semana he podido observar muchísimas especies propias de esta época, además de alguna que otra oruga. La zona en la que he tomado las fotos son praderas secas llenas de tomillo (Thymus vulgaris), romero (Rosmarinus officinalis), lechetrezna (Euphorbia serrata) y muchos arbustos de Dorycnium pentaphyllum, además de algún que otro olivo (Olea europaea).
Éstas son las especies que he podido fotografiar:

Empiezo con la familia Lycaenidae, que se muestran en gran número con sus colores brillantes sobre las flores de tomillo. Son abundantes los adultos de Glaucopsyche alexis, que se diferencian de G.melanops por la variación que presentan los puntos negros de las alas traseras, que a incluso en algunos ejemplares llegan a desaparecer.

Anverso de G.alexis 

Ejemplar con manchas vestigiales

Ejemplar con una sola mancha en el borde del ala posterior

Otro representante de la familia es Callophrys rubi, que se mostraba menos abundante que la anterior. El verde de sus alas solo se mantiene en el reverso, pues el anverso es casi totalmente marrón homogéneo. A diferencia de otros licénidos, su larva se puede alimentar sobre zarza y frambuesa.

Callophrys rubi

Callophrys rubi

Muy abundantes eran los machos de Anthocharis euphenoides, pero por desgracia no he tenido oportunidad de sacarles foto, no paraban quietos ni un momento. Aún así puedo mostraros varios ejemplares de otra especie de su misma familia, Leptidea sinapis. Se trata de una mariposa más bien pequeña y poco vistosa, cuyas orugas se desarrollan sobre leguminosas. Los especímenes que muestro son mariposas pertenecientes a la primera generación.

Leptidea sinapis

Leptidea sinapis

Siguen siendo comunes algunas especies como Pararge aegeria. Lo que me extraña es que estuviesen en un hábitat tan seco y soleado, pues siempre veo adultos en zonas más húmedas y sombrías defendiendo sus pequeños territorios.

Pararge aegeria

La familia Hesperiidae hizo poco acto de presencia, con un solo espécimen, una mariposa de la especie Spialia sertorius:

Spialia sertorius

También ha aparecido una Melitaea pero ha salido volando en cuanto me he acercado, por lo que la única foto que tengo deja mucho que desear:

Melitaea

Hasta aquí todos los adultos eran Ropalóceros, pero las polillas también aparecieron. Sin duda el ejemplar más abundante que vi este finde fue una polilla que vuela activamente durante el día. Fotografiarla me ha sido casi imposible porque la única que vi posada era la de la foto, y solo por pocos segundos, por eso las imágenes son tan malas. Se trata de un miembro de la familia Geometridae, quizás Athroolopha pennigeraria. De hábitos diurnos, los machos presentan enormes antenas pectinadas para localizar a las hembras. La oruga probablemente se desarrolle sobre tomillo o romero, plantas muy abundantes en esta zona.

Macho geométrido (antenas plumosas)

Geométrido, probablemente Athroolopha pennigeraria 

Otra geometra menos colorida pertenece al género Scopula, cuya oruga, al igual que la de la especie anterior, presenta la morfología característica de las "medidoras". Reciben este nombre por moverse como si estuviesen midiendo por palmos los tallos por donde andan, debido a que solo tienen dos pares de patas traseras (patas falsas, protopatas).

Scopula sp

Otras polillas con hábitos diurnos son las del género Zygaena. Los colores metálicos advierten de su toxicidad, por lo que pueden volar tranquilas asegurándose de que ningún pájaro se atreva a comérselas. La única representante que apareció fue Zygaena lavandulae, de la cual ya había varias parejas apareándose. Además, ya había orugas en el último estadio de Zygaena filipendulae desarrollándose sobre Dorycnium pentaphyllum.

Zygaena lavandulae
Zygaena lavandulae

Oruga de Zygaena filipendulae

Oruga de Zygaena filipendulae

En cuanto a otras orugas, una enorme Lasiocampa quercus se paseaba por un bordillo buscando un lugar donde realizar su capullo peludo. Las grandes polillas emergerán en una única generación anual que tendrá lugar en verano.

Oruga de Lasiocampa quercus

Oruga de Lasiocampa quercus

jueves, 19 de mayo de 2016

Plantas en el voladero


Las plantas del voladero están espabilando con el sol y las temperaturas de este mes, y muchas de ellas ya están llenas de flores para alimentar la primera generación de mariposas provenientes de las crisálidas hibernantes.
Comienzan a nacer las Asclepias tuberosa de la tierra, pues todos los años muere la parte aérea conservándose la raíz engrosada en forma de zanahoria. Es una alternativa para la cría de la mariposa monarca para aquellos que viven en regiones frías, pues aguanta muy bien las heladas. Por otra parte, la Asclepia curassavica ya tiene capullos pues pasó el invierno en maceta dentro de casa. Las flores de ambas especies son útiles en la cría de lepidópteros.

Asclepia tuberosa

Asclepia curassavica

Por lo general, las plantas pertenecientes a la familia Asteraceae son apreciadas por las mariposas, pues presentan cientos de diminutas flores tubulares formando un capítulo, conocido en muchas especies bajo el nombre de margarita. Por lo tanto, una margarita no es una flor, sino una inflorescencia formada por cientos de pequeñas flores, de las cuales, las del borde tienen grandes lígulas que se confunden con pétalos.
Dentro de esta familia encontramos las equináceas (Echinacea sp), que también mueren en invierno, rebrotando con fuerza desde sus rizomas con la llegada del buen tiempo. Todavía no han formado los tallos que portarán en verano las enormes margaritas rosas.
Por otra parte, otras especies silvestres son de igual manera interesantes, como la chibirita (Bellis sp) o el diente de león (Taraxacum officinale). Su interés reside en que son especies que florecen muy pronto, incluso en invierno, cuando las fuentes de néctar para nuestros insectos escasean.

Echinacea purpurea

Diente de león, campanula, prímula y chibiritas

El arbusto de las mariposas (Budleja davidii) se recupera rápidamente de las poda a unos quince centímetros del suelo que recibe anualmente en abril. Todos los años llega al techo del voladero (2,5 metros). Comenzará a florecer el mes que viene. Es importante cortar las espigas de flores en cuanto se empiecen a secar, pues en muchas zonas de España es una planta invasora. Las diminutas semillas se dispersan con mucha facilidad, convirtiéndose en plaga en apenas unos años.

Budleja davidii

Las lantanas se recuperan peor de las podas, sobre todo tras pasar el frío invierno, pues proceden de climas cálidos. Las más delicadas para ésto son Lantana camara, que han de ser protegidas por una manta térmica. Otra especie similar pero más rústica es Lantana montevidensis, de porte rastrero y colores menos variados. Ésta está más avanzada, aunque todavía no asoma ningún capullo. 

 Lantana camara

Lantana montevidensis

Otra planta que cogí el año pasado de esqueje fue Dittrichia viscosa, que agarró y está creciendo rápidamente. Supongo que este mismo año echará flor en otoño, como lo hacen las del campo.

Dittrichia viscosa

El voladero está plantado con varias especies más relacionadas con la cría de estos insectos como pueden ser las siguientes: Surfinias, ancolías (Aquilegia caerulea), tomillo (Thymus vulgaris), lobelias (Lobelia erinus), alfalfa (Medicago sativa), lilas (Syringa vulgaris), statices (Limonium sinuatum)...

Statices plantadas esta primavera

Lobelia

Alfalfa

Lilas

Tomillo, ancolías y surfinia



sábado, 14 de mayo de 2016

Novedades de mayo

Los campos ya están llenos de flores y las mariposas hacen acto de presencia. Es común verlas en esta época, sobre todo especies que permanecen en sus crisálidas todo el invierno y solo vuelan durante la primavera  y el inicio del verano (una generación anual).

Las orugas de Lasiocampa trifolii invaden los prados soleados, mostrándose en casi cualquier etapa de su desarrollo larvario. Su vistosa oruga de gran tamaño y tonos ocres, dará paso a una mariposa nocturna, poco vistosa y no demasiado grande. Se alimentan generalmente de alfalfa (Medicago sativa) y varias especies del género Trifolium (de los cuales recibe el nombre), aunque puede alimentarse de muchas hierbas más. Se transforman en adulto durante el verano, y las orugas permanecen sobre la hierba desde otoño hasta primavera.

Oruga de Lasiocampa trifolii

Las mariposas migratorias comienzan a llegar a la península, y aquellas que permanecieron aquí durante el frío, salen de sus escondites. Es el caso de Vanessa cardui, que ya la encontramos volando, planeando y posándose a tomar el sol en las sendas del campo. Su cría está muy extendida, por ser una mariposa de vivos colores cuyas orugas pueden ser alimentadas con una pasta de cría similar al pienso para gusanos de seda. Las orugas son fácilmente localizables en los cardos porque enroscan las hojas para refugiarse en su interior. 

Vanessa cardui tomando el sol

La variedad de mariposas de la que podemos disfrutar en la naturaleza es enorme durante estos meses. Sin embargo, unas especies destacarán sobre otras, y en mi caso lo hizo la más grande de todo el continente europeo. Nunca había visto una a pesar de que habitan zonas cercanas a la mía. Pero ayer un ejemplar hizo acto de presencia, un enorme macho de Saturnia pyri. Se encontraba ya en las últimas, pero aún con vida, descansando en el suelo.

Su tamaño la hace inconfundible, pero solo será visible durante una generación al año, pues las orugas que se desarrollen durante el verano hasta tejer el capullo, no se transformarán en adulto hasta la primavera siguiente. Éstas adquieren un tamaño importante, con un color verde intenso y anillos de protuberancias azules rematadas con largos pelos. Se alimenta sobre frutales (Prunus, Malus, Pirus...), principalmente almendro (Prunus dulcis) aunque se desarrolla también sobre sauces, robles, nogueras... 


Saturnia pyri

Saturnia pyri

En cuanto a las especies criadas en casa, los gusanos de seda emergieron de sus huevos hace unas semanas, cuando las moreras apenas comenzaban a brotar. Es común que las orugas mueran de inanición por nacer antes de que haya hojas de morera, aunque existen varias soluciones. Se pueden introducir los huevos en el frigorífico cuando llegue el frío, así los sacaremos cuando las moreras ya tengan hojas y podamos alimentar a las orugas. Sino siempre podremos recurrir a la socorrida lechuga, la cual acaba matando las orugas, pero también puede ser la salvación de éstas durante unos días.

Orugas sobre capullos y flores de morera
Este año lo que hice fue aprovechar como alimento las inflorescencias de estos árboles, las cuales aparecen antes que el follaje. Las moras se formarán a partir de inflorescencias en amentos de decenas de flores de color verde. Los capullos y brácteas de las diminutas florecillas son totalmente comestibles por las orugas, pudiendo ingerirlas hasta que se desarrollen las hojas.