martes, 23 de agosto de 2016

El interior de la crisálida


La crisálida es ese estado intermedio en el ciclo de algunos insectos, en el cual ciertos tejidos de la larva mueren y sirven para formar los del adulto. Sin embargo hay características observables en la larva y la crisálida que corresponden a las que poseerá el imago.

Todos los segmentos de la oruga tienen su correspondencia en la mariposa. Cuando ésta realiza la crisálida, lo único que hace es mudar de piel, y adquirir otra forma en la que encajará a la perfección la futura mariposa en su interior.

En azul la cabeza, en amarillo el tórax y en rojo el abdomen de las tres etapas de Samia ricini

La oruga es poco más que un cilindro ocupado por aparato digestivo. En su transformación a pupa, se pierden las patas falsas (pseudopatas o espuripedios), apéndices que le sirven para agarrarse fuertemente a las plantas. Éstas son reabsorbidas y reducidas a marcas o cicatrices a lo largo del abdomen de la crisálida. Las patas verdaderas sin embargo se transforman en las del adulto, por lo que crecen cuando la oruga muda.

También se pierde la cabeza de la oruga, pero solo la máscara que la recubre. De debajo de esta máscara, surgirán los tejidos en cuyo interior tendrá lugar la formación de antenas, ojos compuestos, palpos labiales y espiritrompa (en caso de que haya).
Los espiráculos (agujeros por donde respiran los insectos a través de tráqueas) permanecen en los mismos lugares durante la transformación.

En la siguiente foto muestro los tres pares de patas verdaderas de la oruga, y los cinco pares de pseudopatas. También están señaladas sus correspondencias en la crisálida (los dos pares de patas verdaderas que se ven en la cutícula, y alguna cicatriz donde se encontraban las pseudopatas de la oruga, además de algunos espiráculos).

Oruga y crisálida de Hyles euphorbiae

Uno o varios días antes de la transformación a pupa, dentro de la oruga ya se están formando los componentes de la crisálida, como por ejemplo los "estuches" en los que se formarán las alas del adulto (pterotecas). En cuanto la piel de la oruga comienza a desgarrarse por el tórax, ya podemos ver los apéndices de la crisálida.

Las seis pequeñas patas que poseía la larva en su parte anterior, comienzan a alargarse antes de que la crisálida se endurezca. Lo mismo ocurre con las futuras alas de la mariposa, que surgen del tórax de lo que era la oruga y comienzan a migrar poco a poco mientras se extienden hacia la parte ventral de la crisálida. Ésto también ocurre con las futuras antenas y espiritrompa del adulto.

Localización de las partes de la polilla según el relieve de su crisálida (vista ventral)

Como hasta ahora eran todo ejemplos de mariposas nocturnas, muestro la foto anterior pero con el ejemplo de una crisálida de mariposa diurna. Quizás en éstas sea más difícil identificar las partes, pues al no tener protección (capullo de seda, o enterrarse como las polillas), tienen formas sinuosas y muy dispares para simular ser hojas. Las de polilla sin embargo, son todas parecidas.

Localización de las partes de la mariposa según el relieve de su crisálida

Es entonces cuando la crisálida está completamente formada, y con un poco de ojo podremos adivinar la disposición  de la mariposa en su interior. Como he dicho antes, los apéndices se encuentran todos en la parte ventral de la crisálida y en la misma dirección. Patas, antenas, palpos labiales y trompa se encuentran estirados en dirección al extremo final de la pupa. Las alas se encuentran también en la posición más antinatural para estos insectos, cubriendo las patas (es decir, abiertas cubriendo el cuerpo y con la espalda descubierta).

La postura de la mariposa en su pupa se puede observar en la siguiente foto. En ella hay una mariposa que murió sin llegar a nacer (sus ojos están oscuros, a diferencia de la de al lado). Se puede ver como encaja a la perfección con la crisálida verde de la izquierda. Está en la misma posición que la mariposa de la derecha, lo único que cambia es que las alas están sin extender, y se encuentran hacia adelante (la posición natural en la mariposa son hacia atrás), como el resto de apéndices.

Diferentes etapas de Colias croceus. La tercera estaba muerta y formada dentro de su pupa.

Todos los relieves y formas de la crisálida corresponden a alguna parte de la mariposa. Y si nos fijamos, veremos que casi toda la crisálida está formada por anillos. Todos estos anillos forman el abdomen de la mariposa, siendo las alas (que paradójicamente es lo más grande que tienen estos insectos) un pequeño espacio de la pupa. Por esta razón, de una crisálida de 3 centímetros de largo, podemos obtener adultos de 10 centímetros de envergadura, como por ejemplo las mariposas de la especie Idea leuconoe de la siguiente imagen.

De izq a dcha: adulto recién nacido, pupa inmadura, pupa a punto de nacer y otro adulto

Las alas por tanto han de estar miniaturizadas dentro de la pupa. Cuando la mariposa emerge, veremos que tiene las alas perfectamente formadas, pero de un tamaño muy inferior al que serán después. Simplemente han de bombear hemolinfa (la "sangre" de los insectos) a las nervaduras de las alas y hacer que se dilaten y extiendan hasta endurecerse.

Hebomoia glaucippe estirando sus alas

Como mostraba en una entrada anterior, no todas las crisálidas envuelven a una futura mariposa. También pueden proteger a cientos de parásitos, como la de la siguiente foto. Tenía una tonalidad ocre, con apariencia de estar seca, signo de que algo no iba bien en su interior. Una vez abierta, se pueden ver las pupas de avispa que contenía, incluso en la foto se ve una avispa adulta que ya había nacido. Apenas medía un par de milímetros.

Crisálidas de himenóptero, y adulto señalado

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