jueves, 15 de junio de 2017

Flores silvestres y cultivadas


Fotografiar estos insectos es a menudo tarea difícil, bien porque no se están quietos, o porque aunque se posen, alzan el vuelo en cuanto nos acercamos. Para encontrarlos "ocupados" debemos acudir a lugares donde se concentren sus fuentes de alimento. Las mariposas tienen limitada su alimentación a sustancias líquidas por la morfología de sus piezas bucales, por lo que su alimento principal es el néctar de las flores.

No todas son válidas, pues muchas de ellas están adaptadas a ser polinizadas por otros insectos, y por tanto no son preferidas por las mariposas. Las más aptas son aquellas flores pequeñas con forma tubular (lilas, lantanas, buddlejas...) o las que formen capítulos florales. Los capítulos son concentraciones de pequeñas flores que forman una "falsa flor", característico de las asteráceas. La mayoría tienen forma de margarita (el centro amarillo de una margarita son en realidad cientos de flores) o de cardo.

Aprovechando alguna visita de estos insectos a mi jardín, además de alguna foto en el campo tomadas hace poco, os muestro algunos ejemplos de flores a las que suelen acudir:


Flor de paja (Helichrysum bracteatum): Un ejemplo de la familia Asteraceae. Florece durante casi todo el verano, y suele ser visitada en gran número por abejas, además de alguna mariposa:

Vanessa cardui sobre Helichrysum bracteatum

Vanessa cardui sobre Helichrysum bracteatum

Vanessa atalanta sobre Helichrysum bracteatum


Espuela de caballero (Delphinium sp): No suele ser de las más preferidas, atrayendo más polillas que mariposas. Sobre todo esfinges, que alcanzan el néctar del fondo de la flor con su larga trompa:

Argynnis pandora sobre Delphinium

Argynnis pandora sobre Delphinium


Cardos (Fam. Asteraceae): son numerosas las especies que abarca el término cardo, muchas de ellas caracterizadas por grandes capítulos morados o rosas, muy atractivos para las mariposas:

Melanargia galathea sobre un cardo

Melanargia galathea sobre cardo


Aligustre (Ligustrum ovalifolium): empleado como seto en muchos jardines, sus perfumadas flores atraen a los insectos:

Inachis io

Inachis io

Inachis io

Inachis io


Malvas (Malva sylvestris): común en bordes de caminos, es una de las plantas silvestres que alimenta a las mariposas autóctonas de nuestra zona:

Thymelicus lineola sobre malva


Petunias: muy usadas en balcones, sobre todo la variedad colgante "surfinia". Sus grandes flores en forma de embudo atraen sobre todo a polillas, aunque alguna mariposa de gran tamaño también se aprovechará de su néctar:

Macroglossum stellatarum libando de surfinia



Astilbe (Astilbe arendsii): sus pequeñas flores atraen a estos insectos. El de la imagen tiene poco tamaño y las hojas quemadas por estar situada al sol. Es una planta que prefiere sombra o semisombra, por lo que este invierno la cambiaré de sitio:

Iphiclides feisthamelii sobre astilbe
Astilbe arendsii


Hierba de San Jorge (Centranthus ruber): otra planta silvestre que se ha naturalizado sobre todo en taludes y muros de zonas costeras, aunque también se la puede encontrar en el interior. Sus pequeñas flores tubulares, que pueden variar del blanco al rosa oscuro, son perfectas para la trompa de las mariposas:

Centranthus ruber


Por último, aprovecho la entrada para mostraros como van creciendo las semillas de Asclepias curassavica obtenidas el año pasado de la única planta que tenía. Son bastante fáciles de germinar. Con el tamaño que tienen ahora ya se pueden separar y plantar en su sitio definitivo. Si las plantamos pronto en primavera, las podemos usar como anuales en el jardín, pues morirán en invierno. Yo la tengo en una maceta y la protejo de las heladas dentro de una cristalera:

Asclepias justo hace un mes
Foto de hoy


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