Bombyx mori (Gusanos de seda)

Bombyx mori

La mariposa más domesticada por excelencia. Las facilidades que presenta a la hora de su cría y manejo, hacen de ella una especie perfecta para iniciarse en la cría de estos insectos.
Generalmente son monovoltinas, es decir, su ciclo se reproduce una vez a lo largo de todo el año, aunque pueden darse varias generaciones seguidas. Esto depende del clima, y de la raza (y por lo tanto de su genética) en mayor medida. Los más comunes son los blancos y los rayados, pero existen innumerables razas cuyas orugas presentan diseños muy distintos y colores variados.
Las orugas se alimentan de morera únicamente. Éstos son árboles del género Morus, como son la morera negra y blanca (Morus nigra y Morus alba respectivamente ). Últimamente en los jardines y parques públicos se plantan una especie de morera con las hojas mucho más grandes que también sirven de alimento.
El ciclo comienza con el huevo fertilizado, el cual se volverá negro pocos días después de que la mariposa haya hecho la puesta.

Aquellos huevos que sigan amarillos se pueden tirar, no nacerá nada.
Tras obtener la última generación de mariposas de ese año, tendremos que dejar los huevos en la calle o en otro lugar sin calefacción, de manera que cuando empiece el frío invernal, lo noten, y podamos meter los huevos al frigorífico simulando el invierno. Así los sacaremos cuando haya brotes de moreras de los que ya puedan alimentarse.

Las orugas nacen con aspecto peludo y de color negro, seguidamente comenzarán  a alimentarse de las hojas de morera. Ésto es lo único que harán hasta que empiecen a tejer. La oruga pasa por cinco estadios y por lo tanto por cuatro mudas. Cada estadio dura alrededor de seis días, salvo el quinto que se prolonga hasta diez dias. En cada muda quedarán quietos durante uno o dos días.  Es conveniente no moverlos, pues se anclan con seda a la hoja para poder empujar mejor y deshacerse de la piel vieja.

Orugas en tercer estadio
Las más grandes en el último estadio, las dos de arriba a la izq preparadas para realizar una muda ( inmóviles con la cabecita pequeña muy prominente )

El habitáculo debe estar limpio de deshechos de las orugas y con ventilación. Un tupper con la tapa de malla será suficiente. También se debe evitar la sobrepoblación, es mejor tener varios recipientes con menos orugas, porque así en caso de enfermedades, no se producen contagios. Las hojas de morera han de ser cambiadas todos los días, incluso dos veces al día en verano. Las orugas se pueden manipular con pinceles cuando son pequeñas, incluso con los dedos cuando tienen un tamaño mayor.
Cuando la oruga ha alcanzado su tamaño máximo, que puede ser hasta 7 centímetros, deja de interesarse por la comida y comienza a buscar un lugar en el que realizar su capullo. Ésto es propio de algunas mariposas nocturnas, mejor conocidas como polillas, ya que las mariposas diurnas no realizan capullo de seda, su crisálida está descubierta.

Confeccionando el capullo. La oruga es aún visible
La confección del capullo tiene lugar durante dos o tres días, durante los cuales emplea dos tipos de seda, la que sujeta el capullo y la que forma el capullo. Antes de comenzar a realizarlo, o incluso mientras teje, expulsa una especie de heces líquidas, pues ya no podrá expulsar deshechos hasta que nazca completamente transformada.
La seda varía de color de unas razas a otras e incluso entre individuos de la misma raza. Comúnmente es amarilla o blanca.

Durante dos días permanecerá inmóvil en su envoltura, hasta que se produzca otra muda, la que la transformará en crisálida. Dentro de este organismo se producirá uno de los cambios más maravilloso del mundo animal. A través de la piel de la crisálida podemos diferenciar los ojos, antenas, alas y patas de la futura mariposa, la cual emergerá en las próximas dos semanas.

El nacimiento se produce por la mañana, temprano debido a que se guían por la hora a la que amanece. Ésto se puede cambiar. Manteniendo las crisálidas a oscuras hasta que nos levantemos, entonces ponerlas en un sitio con luz. Las mariposas nacerán alrededor de la próxima hora o media hora. Así podremos presenciar su nacimiento. Las mariposas al nacer expulsarán meconio, una sustancia líquida de color marrón que fue acumulada durante su estancia dentro de la crisálida, y que por tanto no pudo ser expulsada hasta este momento.
Recomiendo abrir los capullos con unas tijeras pequeñas, agarrando un pellizquito y siguiendo hacia arriba, en los cuatro o cinco días posteriores a formar el capullo.

Capullo totalmente realizado
Cinco crisálidas dentro de sus respectivos capullos abiertos, para facilitar la salida de las mariposas y poder averiguar el sexo de las futuras mariposas


Notaremos los ojos de la mariposa de color negro seis días antes de que nazca. Los colores de las alas dos o tres días antes de que emerja.
En caso de no abrir el capullo, la mariposa nacerá deshaciendo la seda con un enzima líquido que deshace las proteínas que conforman la seda. la apertura manual del capullo es únicamente para facilitar la emergencia, y obtener así ejemplares sin alas deformadas. Aún así no volarán, pues aunque sus alas son suficientes para hacerlo, han perdido su instinto.

Tres machos recién nacidos y sincronizados engañándoles con la hora en la que se hace de día. Todavía deben estirar sus pequeñas y arrugadas alas. Éste proceso apenas durará unos minutos, pero hasta que la mariposa no abra las alas, no se habrán terminado de secar, lo cual dura aproximadamente una hora

Una vez empecemos a tener mariposas, lo mejor es tener dos recipientes, uno de cartón con las crisálidas para que cuando nazcan puedan trepar y estirar las alas, y otro para pasar las mariposas una vez sus alas estén secas.
Así evitaremos que los machos se apareen con las hembras nada mas nazcan éstas, interrumpiendo su secado, lo que provoca alas deformadas.


El recipiente donde se hallen las mariposas, ha de tener un papel en el fondo para que las hembras pongan los huevos y sea mas manejable guardarlos para la siguiente temporada. Las hembras se aparearán atrayendo al macho mediante feromonas el primer día de su nacimiento, y esa misma noche comenzará la puesta de huevos. El apareamiento tendrá lugar durante aproximadamente cinco o seis horas, pero puede durar mucho menos, o prolongarse varias horas más.
La vida de las mariposas adultas dependerá del sexo y de la actividad. Las hembras viven una semana, durante la cual, las primeras noches depositarán los huevos, incluso sin ser fecundadas.
Los machos sólo se moverán y aletearán en presencia de hembras (o cuando los toquemos o movamos), en cuyo caso vivirán una semana aproximadamente. En caso de no haber hembras, no se moverán, prolongando su vida hasta poco más de dos semanas.
Si nos han nacido machos y no tenemos hembras, ni esperamos tenerlas hasta dentro de bastante tiempo, podemos meter los machos hasta una semana en el frigo, lo cual los mantendrá vivos más tiempo, sin afectar de manera negativa al apareamiento.
El hecho de que vivan tan poco es que su aparato bucal esta atrofiado, ni siquiera presentando vestigios de éste. Por lo tanto las mariposas adultas no se alimentan.

El macho adulto es más pequeño que la hembra. concreta
Hembra arriba, macho abajo
mente en la raza que muestro las fotos, las alas posteriores de los machos son de color canela y las anteriores con rayas más marcadas. Sin embargo las hembras son casi blancas, y con el abdomen mucho mas grande. Además, sacan continuamente un órgano sexual que libera las feromonas, como dos bolitas amarillas en la punta de su cuerpo.
Las alas de el macho tienen los bordes más pronunciados, mientras que las de la hembra son menos recortadas, y con mayor 
extensión. 

Las hembras ponen de manera aproximada trescientos huevos, por lo que con pocas hembras nos juntaremos con miles de huevos. Podremos congelar los huevos que no queramos una vez los hayan puesto, o soltar las pequeñas orugas en algún parque para que al menos los pajaritos se alimenten de ellas. Ojo con hacer ésto con otras especies, pues pueden llegar a ser tóxicas o invasoras.

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